jueves, 26 de septiembre de 2019

Black Cock Cult

Black Cock Cult.

All White Men Should Be Castrated?

All White Men Should Be Castrated? - International "White Castration Day"

Some Feminists have considered this as an option. It is highly controversial.


Allow me to introduce myself...

My name is Krista, otherwise known as "The Femitheist". I am a female, a feminist, and someone who believes strongly in True Equality.

Now, I will begin explaining this entry before I post the actual article... for your discussion, of course.

Women MUST and WILL have equality, and this is the ONLY way to achieve TRUE equality. The testicles of all males, which produce the majority of their testosterone, are the primary cause of their violent behavior. The testicles also attribute greatly to many of the health problems men experience later in life (such as prostate cancer and, of course, testicular cancer).

~:The Solution... International Castration Day.:~

It is my belief (which I consider factual based on my research) that all white men SHOULD be castrated. Not only for their own safety, but for the safety of all innocent women and children.

And, to achieve this...

The entire world should have an international holiday known as: "White Castration Day"

White males of all ages will be brought to the public squares of their cities nude, to stand together in a circle, as they await castration by a woman known as "The Castrator", who will be a woman chosen from the public much like a juror.

Girls of all ages will attend, lining the streets to cheer and applaud the males as they join the rest of civilized society.

It will be a free vacation for any working woman. And, young girls will be able to leave school to attend this glorious ceremony.

The males will then have one hour to get to know their Castrator. Their female "spouse" will also be able to choose whether or not they would like to milk the male in order to retain a sperm sample.

If the male is too young for a "spouse", their mother or closest female relative will decide.

After this, the men will be given anesthetics. They will be placed on a table, where their Castrator will then slice open their ball-sack, remove their testicles, and the excess skin, stitch them up and clean them up.

They will be given thirty minutes to rest after the procedure.

Once the white males have all been castrated, they will be grouped together again for one last look before walking nude back to their homes.

The women will then return to their jobs, schools, etcetera, and rejoice in the completion of yet another successful ceremony.

Any man who tries to evade this holiday, "White Castration Day", should be murdered wherever they
are found (treated as a criminal, as it will be a crime not to attend). Or, forced to attend. Regardless of age.

Any woman who disagrees should be provided therapy in order to free her from misogynistic indoctrination.

This holiday should replace the day known currently as "Father's Day".

If this practice were adopted officially all across the world, all war, crime, and violence would end.

We would have a true Eutopia, where peace reigns, and white men do only what they exist for...

Be born.

Labor.

SERVE.

Die.

Likewise, the change of their hormones would make them less aggressive, and thus less likely to rape. It would also provide them with better health throughout their life, as the testicles are a major cause of health issues in males as they age.

All will profit from this...


And, I believe this will come to be someday soon.

Thanks for your consideration!

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Nuevos dibujos




Castración

Female Led Relatiobships: Femdom Lifestyle.

This redheaded female sadist made her slave a promise. It was the day she brought him home from the slave market. One day her knife would slip between his legs and cut something off. Maybe his penis, maybe his testicles. Maybe even both.
He would never know when that day had arrived. His anticipation would surely fade. After he relaxed her knife would finally fulfill he words.
The slave has never forgotten. His dread has never abated. Mostly it is latent. Some nights she locks him to a bondage frame. Out comes the knife. With seeming carelessness the sharp edge caresses his skin. Occasionally his fleshed is nicked or lightly sliced.
He watches her eyes. There is no pity, no humor. Inside she’s laughing. Her slave’s trembling never fails to amuse her. She knows no blood lust. There is no real plain to maim him. 
But she is a woman of whims. What may happen tomorrow or next year don’t interest her. Even if they haunt her slave. That is what he is there for.

An exceptionally kind Mistress Owner offers her slave man a choice: eternal orgasm denial with all the stress and strain or castration.
Castration is irreversible but may put the inferior male mind at ease.
Which would you choose? Perpetual sexual frustration or being neutered?

domingo, 14 de abril de 2019

Julia



Desde que tengo uso de razón o desde que recuerdo, siempre me gustaron las mujeres dominantes. Ignoro si tiene algo que ver con lo anterior, pero mi madre y mi abuela fueron siempre mujeres de este estilo. Ninguna de las dos tuvo un matrimonio largo y feliz, pero seguramente esto fue debido a su propio carácter. Yo vivía solo con las dos y desde muy pequeño me vi obligado a colaborar en las tareas de casa. No lo recuerdo muy bien porque era muy pequeño, pero en una ocasión mi abuela me tiró todos los juguetes a la basura porque me negué a recogerlos y guardarlos en su sitio. Siempre según el relato de ella, yo le dije que mi mamá le iba a reñir por haber hecho tal cosa, pues tendría que comprarme más juguetes, pero mi mamá, cuando llegó, lo único que dijo algo así como: "Tienes que aprender a recoger tus cosas y guardarlas. Aquí en esta casa no hay ninguna esclava y ninguna criada".
Lo que ellas llamaban colaborar en casa consistía en, después de merendar, hacer los deberes y estudiar, ducharme, poner la ropa sucia en el canasto, limpiar el baño, poner y quitar la mesa, y conforme fui cumpliendo años, fregar la vajilla, pasar la aspiradora, limpiar los suelos, sacar el polvo, bajar la basura, etc. Y conforme seguí cumpliendo más años, el número de tareas se fue ampliando, y fueron incluidas como poner la lavadora y cocinar platos sencillos. Como decían ellas dos, entre los tres las tareas se hacen en un plis plas y la casa siempre está limpia.
No quiero dar la impresión de que nuestro hogar parecía un campo de trabajos forzosos, pues podía disfrutar del amor de las dos mujeres. Y, por supuesto, veía la tele, leía libros, escuchaba música y, cuando era pequeño, me llevaban a un parque público cercano a jugar con otros niños.
Puedo decir, porque es cierto, que vivíamos completamente felices y en armonía.
Pero... y aquí viene lo importante, es que desarrollé un gusto por ser dominado y mandado por mujeres.
Creo que no necesariamente de mi educación se debe deducir que estaba hecho para ello, pero en mi caso sí se dio.
Y ahora viene lo más importante, la historia que desarrollé con Julia.

-.-

Tenía 26 años, había estudiado Ingeniería de Sistemas y estaba trabajando en una empresa del ramo. Seguía viviendo en casa de mi madre y mi abuela, había tenido relaciones sexuales por primera vez a los 16, y en estos diez años, casi once, había tenido relaciones con cuatro chicas, pero nunca durante mucho tiempo. La razón es que las cuatro chicas no eran dominantes, es más, dos de ellas más bien podían clasificarse como sumisas, aunque quizá ni ellas lo supieran. Muchas veces desarrollamos un tipo de personalidad pero no somos totalmente conscientes de ello. Yo, por el contrario, sí lo era.
No lo he dicho, pero el año en que sucedió todo era 2009 y la crisis económica empezaba a golpear fuerte en España.
Me planteé dar rienda suelta a mis fantasías sexuales, y busque un servicio en internet para contactar con chicas dominantes. Pero soy una persona que lo investiga todo en internet y encontré que habían mujeres avispadas que, debido a que se habían quedado sin trabajo, buscaban un hombre sumiso pero con dinero. Esta es una manera como cualquier otra de escapar de la pobreza, pero yo lo que quería era una auténtica mujer dominante y, para evitar problemas posteriores, mujeres que tuvieran un buen pasar.
Además, yo quería una mujer que no solo fuera dominante, sino también tuviera un cuerpo de diez, delgada, joven y sexy.
Vamos a ser sinceros: la mayoría de las mujeres son sumisas, no dominantes. Éste es un hecho contrastado. Pero siempre pensé que encontraría a mi media naranja.

-.-

Puse un anuncio en una página web de relaciones poco comunes, es decir, gays, lesbianas, sexo casual, parejas que buscan hombre, parejas que buscan mujeres, hombres que buscan parejas, mujeres que buscan parejas, y, ¡como no!, relaciones BDSM. Y entre ellas, femdom, neologismo que viene de contraer las palabras del inglés female y domination, es decir, dominación femenina
Yo no quería una mujer que me pegara, o al menos que no una que me pegara fuerte, sino ser dominado por ella.
Seis mujeres me contestaron, y no me gustó ninguna. Unas por demasiado obesas, otras porque sospeché que buscaban intereses financieros. Pero la séptima fue la buena, y nunca había soñado encontrar una como esa. Su nombre, tal como se puede deducir del título de este relato, era y es Julia.

-.-

Julia tan solo tenía 18 años. Es más, los había cumplido el 18 de mayo, y cuando contactó conmigo fue a principios de julio, es decir, apenas mes y medio antes.
Julia era y es guapísima. Alta (1,85), delgada (55 kgs), con una cara de niña angelical y muy sexy. Tenía en su pálida cara una extraordinaria mezcla de candidez y picardía. Su cuerpo alto (más alto que el mío) y delgado me fascinaba. Desde el principio mantuvimos una muy buen relación, primero online. Estuvimos chateando durante una semana contándonos el uno al otros nuestros sueños, nuestras aspiraciones, nuestros deseos. Durante esos días le pedí varias veces que nos viéramos, pero ella, muy sabía a su corta edad, se hacía de rogar para aumentar mis deseos. Por fin, el séptimo días (sábado) nos vimos.
Por supuesto fue ella la que fijó el día, la hora y el lugar. Quedamos a las cinco de la tarde en un bar.

martes, 19 de junio de 2018

Esta entrada es una fantasía y las imágenes son obtenidas de internet:

Hola a todos:
Me llamo Andrea, tengo 16 años (cumplo los 17 el 11 de octubre de este año 2018) y tengo que contar una historia bastante sorprendente.
Resulta que a los nueve años mi mamá me regaló un ordenata. Yo siempre he sido muy curiosa y con el empecé a investigar las cosas más raras y extrañas que encontré en Internet. Una de estas cosas fue el sadomasoquismo, aunque ahora se llama BDSM. Fue los tiempos de la publicación de la famosa novela 50 sombras de Grey. No leí la novela pues no tenía dinero para comprarla ni lugar para ocultarla ante unas inspección atenta de mamá. Mamá es madre soltera y soy hija única. Mamá es muy liberal pero no creí que tanto como para dejarme leer esta novela, por lo menos a tan tierna edad. Un día que estaba sola en casa investigué en su habitación y, al no encontrar nada, en el resto de la casa, incluso en la cocina y en los dos cuartos de baño. Además mamá no tiene ni caja fuerte ni ningún armario cerrado con llave. Así que llegué a la conclusión de que mamá no la había ni comprado ni leído. Pero yo quise aprender más, morbosa que era.
Un día encontré un enlace a una página que hablaba de las relaciones femdom o female domination. Básicamente consiste en que las mujeres convierten a sus maridos o esposos en sus esclavos. Este tema me interesaba mucho más que el asunto de la novela. La verdad es que no me gusta que me peguen. Prefiero pegar.
Empecé a obsesionarme con el asunto del femdom. Como mamá no se preocupaba por lo que veía en Internet, yo me hice un blog en tumblr (adorefemdom) y allí iba subiendo fotos, dibujos (como los de Sardax) y gifs animados con este asunto.
Pero el tema realmente empezó cuando tenía unos 12 años y medio. Era sábado por la tarde y mi madre me explicó cosas sobre el sexo. Por supuesto yo ya sabía como se hacían los niños pues me lo había explicado un par de años antes. Lo que me explicó es que la legislación española marca que a los 13 ya se puede tener sexo siempre que sea libremente consentido. Que antes de cumplir los trece, cualquier relación sexual es considerada como una violación, pero a partir de esa edad ya es posible tener sexo sin ningún impedimento legal. Mamá también me dijo que iba a hacerme pruebas para tomar anticonceptivos orales. Mi mamá es médico y como estáis, muy liberal en materia sexual. También me explicó más cosas sobre las violaciones, etc., pero esto no viene al caso.
¿Habéis visto que en los dibujos animados y en los comics cuando a un personaje se le ocurre una idea brillante aparece una bombilla encima de la cabeza del personaje en cuestión para ilustrar la idea que se le ocurrió? Eso mismo le pareció que me pasó a mí. Se me ocurrió de hablarle del femdom y de todo lo que yo había estado haciendo desde dos años antes. Y se lo conté.
Mi madre, aparte de médico y muy liberal en cuanto a lo que concierne al sexo, siempre ha estado interesada en que estuviéramos las dos muy juntas, en que nos contáramos todo la una a la otra. Siempre insistió en que no debían haber barreras entre nosotras dos. Y nunca las hubo. Yo había transgredido esta regla durante dos años ocultándole todo, pero ahora me sinceré. Se lo conté todo. Mamá alucinaba en colores. Pero más alucinó cuando le conté lo que quería de ella:
- Quiero un esclavo, le solté de sopetón. Tan fuerte fue la noticia que hasta se olvidó reñirme por no haberle contado lo de mi blog de femdom.
Una pausa de unos dos minutos que me parecieron horas fue la primera reacción de ella.
Yo estaba dispuesta a dar una vuelta más de tuerca:
- Y lo quiero para cuando cumpla trece años, para el día de mi cumpleaños.
Entonces mamá dijo:
- Para hacerme una idea de lo que pides, enséñame ese blog tuyo.
Nos plantamos las dos frente a la pantalla de su ordenador, pues tiene la pantalla más grande que el mío, abrí el navegador y tecleé la dirección de mi blog. Al principio miraba la pantalla asombrada pero poco después se le dibujaba una sonrisa pícara en la cara. Le pedí su opinión.
- Lo que más me gusta es la inversión de roles en la pareja, cuando ella le sodomiza o cuando le pone la jaulita de castidad. También cuando ella le viste de mujer. También me gusta cuando él le come el coño a ella, pero especialmente cuando ella vuelve a casa después de reunirse con su amante y el marido o novio le limpia el coño con su lengua. Esto particularmente me encanta.
Las dos estábamos más contentas que unas alegres castañuelas.
- ¿Y porque no buscamos un esclavo para cada una? Hace más de tres años que no te he visto nunca con ningún hombre.
- Si, es cierto, y no tengo más relaciones porque me aburren, porque todos los hombres me parecen lo mismo.
- Pues entonces con más motivo, mamá. Nos buscamos un par de tíos buenorros pero sumidos y obedientes. A ver, mami, como te gustaría que fuese el tuyo.
- Pues déjame que lo piense. Me gustaría que fuese joven, más joven que yo, que fuese delgado, blanco de piel, rubio o pelirrojo y de apariencia medio marica. Si, me gustaría así.
- Mis preferencias son más o menos las mismas. A mi me gustaría que fuese bickucold.
- ¿Bi qué?
- Que los dos, tanto él como yo, tuviéramos un amante, el mismo amante. Me encantaría ver a mi esclavo chupándole la polla a mi amante. ¿Que te parece?
- ¡Fantástico! A mi me gustaría vestirle con mis ropas, con bragas, sujetador, con un salto de cama erótico, al menos en casa.
- ¿Y porqué no lo hacemos?
- Estoy convencida que has estudiado la manera de conseguir dos esclavos, dijo mi madre riéndose a carcajadas.
- Si, pero antes te voy a enseñar una página de reddit llamada bicuckold.
Vimos la página y le gustó mucho a mamá.
- Nunca pensé que ver a dos hombres chupándose la polla pudiera ser erótico. Me encanta todo esto del femdom. Como sabes yo siempre he sido muy feminista y ahora me doy cuenta de que en realidad lo mejor para una mujer feminista es tener relaciones con un hombre sumiso. Es como una inversión de roles. Y además, es muy caliente, así que me voy a la ducha a refrescarme, dijo mamá riendo.
- Mamá, tienes que darte una ducha bien caliente y no una ducha fría, dije sonriendo. Lo que necesitas ahora es agua caliente para relajarte y tocarte un poquito por ahí abajo, ya sabes.
- Hija, cuanto sabes. ¿Donde has aprendido todo eso?
- Es mejor que te lleves a la ducha ese consolador que tienes escondido entre tu ropa interior para que yo no lo vea.
- ¡Increíble! No puedo tener nada escondido fuera de tu alcance!
- Bueno, Má, me pasó muchas horas en casa sola mientras tu trabajas. En algo tengo qu ocupar el tiempo además de hacer los deberes y chatear con las amigas.
Y mamá se fue al cuarto de baño.