lunes, 10 de noviembre de 2014

Un verano loco II

Sigue de Un verano loco I.

Tom tardó más de lo previsto en venir de Canadá por problemas con el propietario del piso que había alquilado. Llegó tres días antes del cumple de Lucy, así que apenas se conocieron. Era un poco cómico ver a Lucy, tan pequeña y delgada, junto a un tiarrón como Tom, hablando. Tom es muy similar a Frank, alto y grandote. Puede parecer curioso pero lo primero que pensé al verle es que Tom debería tener un "instrumento" de buen tamaño y que eso dificultaría la penetración de Lucy. De verdad pensé que Lucy sentiría miedo y que todo quedaría en nada. Y me alegré. La verdad es que la historia esta me estaba afectando mucho.
El cumpleaños de Lucy fue lo normal. Vinieron amigas y amigos del cole, jugaron, hablaron, hubo algunos intentos torpes de establecer contacto entre un sexo y el otro. Pat había aleccionado a Lucy de que no dijera ni una sola palabra de Tom. De hecho, los dos hermanos no aparecieron hasta que los chicos se fueron todos, cerca de las 10 de la noche.
Cuando se fueron cenamos los cuatro adultos y Lucy. Había un silencio incómodo en la mesa. Cuando se acabó la cena, mientras retiramos la mesa, en un momento en que llevaba unos platos sucios a la cocina, oí a Pat y Lucy cuchicheando.
Después de fregar los platos, salí al porche y encontré a Pat y a Frank tomando una bebida y hablando. Tom y Lucy no estaban. Yo me serví un whisky con soda y hielo y me uní a ellos.
"¿He de suponer que Tom y Lucy están juntos en algún dormitorio de la casa?"
"Así es," respondió Pat.
Encontramos un tema de que hablar en las próximas vacaciones. Con esto pasamos casi un par de horas hablando como si el tema nos interesara mucho. Al pasar ese tiempo, acudió Tom y dijo:
"Todo ha ido perfecto. Pat, Lucy quiere hablar contigo."
Pat se levantó y se fue a la alcoba de matrimonio. Tom se sentó en el asiento que Pat dejó libre y me pidió, por favor, que le sirviera un whisky con soda. Al cabo de una media hora regresó Pat:
"Lucy está acostada en su habitación. Todo fue perfecto pero está agotada de tantas emociones juntas en un mismo día. Además ya es casi la una de la madrugada y creo que es hora, Raymond, Lucy y yo hemos estado trabajando todo el día y creo que nos merecemos un descanso."
Y después, dirigiéndose a Frank, dijo:
"Cariño, será mejor que esta noche duermas en tu casa. Estoy muy agotada."
Y ahí quedó todo. Frank y Tom se fueron, yo me fui a dormir a mi cama instalada en el salón y Pat a su cama.

Un verano loco III.

Un verano loco I

Una tarde me encontré mal del estómago (indudablemente algo que había comido al mediodía me sentó mal) y me fui a casa. En realidad había vomitado pero ya no tenía síntomas de vomitar mas, pero me encontraba mareado, así que el jefe me dio el resto de la tarde libre.
Cuando llegué a casa me encontré a mi hija Lucy de doce años en el salón mirando la tele. Enseguida me di cuenta de que tenía cara de encontrarse bien, así que no podía ser esa la causa de que estuviera en casa en horas de clase.
"¿Qué pasa Lucy?"
"Mi profesora de mates no vino hoy y nos mandaron a casa. Llamé a mamá por el móvil y vino a buscarme, ya que el autobús escolar sale a las 17. Mamá vino con Frank, me dejaron aquí y se metieron en vuestra alcoba."
Imaginad mi sorpresa. ¡Mi mujer había venido a casa con un hombre y se había metido con él en nuestra alcoba! ¿Qué cosas pueden hacer un hombre y una mujer en una alcoba a las cuatro de la tarde sino es...?
Inmediatamente, como un autómata, inicié el camino de ir a la alcoba pero Lucy me interrumpió:
"Pá, yo en tu lugar no iría. Frank es mucho más grande y fuerte que tu y no le va a gustar mucho que le interrumpas. Te aseguro que cuando se enfada, es peligroso. Se va a enojar mucho si no le dejas acabar lo que está haciendo y te puedes ganar algún golpe. Ya puedes imaginar lo que están haciendo."
Me quedé perplejo y sin saber como reaccionar. Obviamente no necesitaba que una niña de 12 años me dijera lo que yo imaginé enseguida. Hice un esfuerzo por tranquilizarme y lo conseguí. Estaba claro que Lucy tenía razón. Miré a Lucy y ella me miró con curiosidad, como preguntándose que iba a ocurrir después.
Pero enseguida me vino una idea a la cabeza. Por su manera de hablar, parecía que Lucy tenía bastante familiaridad con ese tal Frank, como si lo conociera desde algún tiempo atrás. Así que se lo pregunté directamente:
"Desde cuando conoces a Frank, hija?"
"Desde principios de curso. Cuando llegaba a casa de la escuela, Frank y mami estaban esperándome. Siempre llegaban un poquito antes que yo. Ellos se metían en la alcoba y yo hacía la tarea escolar o veía la tele. En la escuela este año empecé a dar clases de educación sexual y sin haberlo visto, sé lo que hacen en la alcoba. Además, a veces oigo gritos pequeños de mamá y me acerco a la puerta, pongo la oreja y escucho. También he mirado por el ojo de la cerradura pero no se ve la cama. Sólo se vé la ventana y el armario, nada más."
Es cierto, al abrir la puerta de la alcoba matrimonial no se ve la cama enfrente, que queda a la izquierda. Lucy continuó:
"Le he preguntado a mis amigas del cole y me han dicho que mamá te pone los cuernos."
Ahora si que estaba jodido de verdad. Lucy le había comentado a sus amigas y ellas se lo habrían contado a sus padres y toda la escuela lo sabría. Además, estábamos a dos semanas de finalizar el curso, así que la historia se habría difundido con tiempo suficiente, aunque esas historias, más que correr, vuelan. Empezaba a sentirme mareado otra vez. Me senté en el sofá al lado de mi hija.
En eso apareció un tipo alto y grandote que venía de mi alcoba:
"Lucy, cariño, le puedes llevar a tu mamá un vaso de... Eh, ¿quién eres tu?" dijo con sorpresa.
Me levanté como un resorte.
"Soy Raymond, el papá de Lucy y, bueno, el marido de.., de...," titubeé.
"...mamá", acabo Lucy.
"¡Ah! Tu eres el marido de Pat. ¡Encantado de conocerte! Yo soy Frank, el jefe de Pat, el dueño de la constructora."
Claro, el jefe de Pat. Ahora entendía porque Pat llegaba a casa antes incluso que Lucy.
Fueron unos segundos embarazosos para ambos, que Frank rompió.
"Lucy, cariño, tu mamá quería un vaso de agua fresca. Está duchándose. ¿Quieres, por favor, llevárselo y dejárselo en la mesita de noche?"
Lucy se fue a la cocina.
Ni Frank ni yo sabíamos muy bien como reaccionar. Estábamos los dos, de pie, frente a frente. Al fin Frank rompió el pesado silencio.
"A Pat le gusta ducharse siempre después de... ¡Ah, que tonto que soy! ¡Tu debes saberlo mejor que yo."
"Si, siempre le gustó bañarse después de..., de... follar." confirmé.
"Bueno, supongo que esto habrá que hablarlo de forma civilizada los tres. Ya no estamos en la Edad de Piedra para matarnos a golpes a ver cual de los dos sobrevive je, je, je."
En esto Lucy volvió y se sentó en el sillón. Frank y yo nos sentamos en el sofá, pero bien separados el uno del otro, cada uno en un extremo.. Lucy rompió el silencio:
"Oi lo último que dijistes. ¿Significa esto que voy a tener dos papás.? A mi me encantaría, pues tendría más regalos el día de mi cumple y en Navidad."
Frank, que estaba a su lado, le pasó su mano grandota por los cabellos de su cabeza desordenándolos. Lucy mostró su enfado:
"Ay, Frank, no me hagas esto, sabes que no me gusta. Ahora tengo que ir al baño a peinarme."
Lucy siempre fue muy presumida y le gustaba arreglarse. Se levantó y se fue. Segundos más tarde entró Pat y me vio. Iba vestida con una bata y llevaba puestas sus pantuflas. Después de unos segundos de sorpresa, dijo:
"Supongo que ya os habrá presentado la niña, así que no hará falta que lo haga yo. Era inevitable que te enteraras tarde o temprano. Además, Frank y yo estábamos planeando pasar juntos este verano con Lucy en su chalet de la playa. Mira, yo estoy enamorada de Frank y él de mi, y no voy a dejarle. Si quieres podemos hablar de divorcio, o si no, podemos convivir los cuatro juntos en esta casa."
En ese momento entró Lucy y Pat se interrumpió. Mi mujer se sentó en el sofá y Lucy en las rodillas de Frank y se recostó sobre su hombro derecho. Es curioso, pero hasta aquel momento no había sentido celos de mi esposa, pero ahora sentía celos de que mi propia hija se sentara en las rodillas de Frank. Desde bien pequeñita, Lucy siempre tenía la costumbre de sentarse en las rodillas mías o de Pat, y acurucarse como un gatito, y nunca habíamos podido quitarle esa costumbre. Ahora sentía celos por esa actitud que miles de veces me había molestado cuando Lucy se iba haciendo más mayor y más pesada. Frank era más grande que yo y podía soportar su peso con más facilidad. Además, Lucy me miraba fijo, como si fuera un desafío, o al menos así me lo pareció.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por Pat:
"Sabes que desde que mis padres murieron en aquel accidente de tráfico, esta casa, que siempre fue de ellos, ahora es de Lucy. Mis padres se la dejaron a ella como herencia. Cuando ella cumpla 18 años y sea mayor de edad, nos podrá echar a los dos de nuestra, perdón, de su casa. O a uno de los dos. A mi no me importaría en absoluto, porque me iría a vivir a la casa de Frank, pero si nos divorciamos, tu te tienes que ir a vivir fuera de esta casa, porque no es nuestra, sino de nuestra hija y, por lo tanto, no podemos repartir lo que no es nuestro. Los jueces siempre conceden la custodia de los hijos menores a sus madres, por lo que yo tendría garantizado el derecho a vivir en esta casa hasta dentro de seis años, cuando Lucy cumpla 18."
Lucy interumpió:
"No, mamá, 5 años y un mes. Recuerda que justo en un mes cumplo trece."
"Buena apreciación, cariño.
Hubo unos segundos de pausa y Patricia prosiguió.

"Frank y yo ya lo hemos pensado. Yo te he amado mucho y siempre queda un sentimiento de amistad. Hemos pensado Frank y yo..."
Patricia estaba emocionada, así que Frank siguió:
"Los dos hemos pensado que tu sueldo apenas te alcanza para alquilar un apartamento pequeño en un barrio obrero lleno de delincuentes y pagar los gastos. La situación económica está mal y tendrías problemas para encontrar un segundo trabajo o para hacer horas extraordinarias. El garaje de la casa está construido para dos coches, no para tres, el mio, el tuyo y el de Leslie. Al fondo del jardín construiríamos un garaje para tres coches, y reformaríamos el garage actual para ponerte un dormitorio pequeño. El garaje ya tiene ahora un baño, así que solo habría que convertir el garage en dormitorio y sala, todo en una misma habitación. Yo pagaría la reforma, ya que soy constructor y me saldría todo un poco más barato. Pero no tocaríamos la puerta levadiza del garage para no gastar mucho dinero. No sabemos si en el futuro te irías a vivir con una mujer, así que no queremos hacer mucho gasto."
"¿Pero nos divorciaremos?," le pregunté a Pat.
"Si, por supuesto, pero después del verano. Ahora es una tontería iniciar los trámites porque se acerca el verano," intervino Pat.
"Así yo tendría dos papás," dijo Lucy.
Me quedé un rato mirando a los dos con la boca abierta.
"Ahora quiero quedarme a solas con Lucy. ¿Podrías ir los dos a tomar una cerveza? Ya que vais a vivir juntos, sería bueno que salgais juntos para intimar y hacer cosas de hombres, ya sabeis, jugar a los dardos y cosas así. Pero nada de mujeres, ¿eh Frank?
"Mis ojos son en exclusiva para ti, cariño," contestó él.
Antes de salir Pat se llevó a Frank a nuestra, su alcoba para decirle algo en privado.
La camioneta de Frank estaba aparcada en el garaje, al lado del coche de Pat. Por eso no la había visto, porque estacioné en la acera.
El bar estaba casi vacío, ya que era muy temprano. Las cinco menos cuarto. La gente saldría de sus trabajos en un cuarto de hora. Solo habían dos tipos sentados en la barra. Frank me llevó a la mesa más alejada. Todas las mesas estaban vacías, así que pensé que Frank quería hablar a solas conmigo sin riesgo de ser escuchados. Vino el camarero y Frank pidió dos cervezas.
Cuando el camarero trajo las cervezas y se fue, Frank empezó a hablar.
"Cuando Pat me llevó a la habitación me dijo que te contara lo siguiente, que ella y yo ya habíamos decidido. Ella ahora se lo está contando a Lucy. Yo tengo un hermano de 29 años llamdo Tom y que vive en Canadá. Se ha separado y está hundido moralmente. Lucy cumple 13 años en un mes y tu mujer quiere que se inicie en el sexo de la mano de un hombre experimentado, y hemos pensado en mi hermano. Supongo que sabrás que con 13 años ya se puede tomar decisiones, libremente y sin presiones, sobre el sexo. Siempre que haya voluntariedad por parte del menor no hay ningún tipo de violación de menores, así que la última palabra la tendrá que tomar Lucy libremente."
Hizo una pausa. Yo también necesitaba pensar un poco. Nos acabamos las cervezas y yo contesté prudentemente:
"Gracias por informarme, pero prefiero hablar con Pat primero y después con mi hija Lucy. Yo soy el padre de Lucy y prefiero hablarlo esto en familia."
De este modo dejé marcado que él no era aún de la familia, aunque se acostara a mi mujer.
Estuvimos charlando un poco sobre él. Tenía interés en conocerlo un poco mejor, ya que mi hija iba a convivir con él.
Cuando llegamos a casa, traté de encontrarme a solas con Pat. La encontré en la cocina. Le pregunté por la conversación con Lucy. Me contestó que ella pretendía que Lucy tuviera su primera experiencia sexual con un hombre mayor con experiencia, que no le pasara como le pasó a ella, que a los 14 años tuvo su primera experiencia con un chico un año mayor que ella pero totalmente carente de experiencia (valga la redundancia) y que encima, la dejó embarazada. Obviamente se refería a mi y a ella, y el resultado del embarazo fue Lucy.
"¿Le has contado a Lucy todo lo nuestro?"
"Con pelos y señales."
Pat era la más guapa de clase. Ahora tiene 28 años, y yo 29. Yo la desvirgué y fui su primer y único amante hasta la llegada de Frank. La verdad es que Pat tenía razón: yo, con 15 años, era un amante inexperto. Pero yo estaba enamorada de ella, y ella de mi, y con la experiencia mejoré bastante, pero está claro que las limitaciones físicas de mi cuerpo me ponían en desventaja con respeto a Frank. Poco a poco nuestras relaciones empeoraron. Supongo que era inevitable que Pat se cansara de mi y buscara fuera de casa lo que no tenía dentro. En el fondo, yo estaba de acuerdo con Pat en que si Lucy quería, era mucho mejor que se desvirgara con un hombre adulto y experimentado que no con un adolescente inexperto.
"¿Y que contestó ella?"
"Ella, con muy buen criterio, quiere hacerse de rogar y desea que él la conquiste. No quiere lanzarse a acostarse con el primero que se le presente. Quiere un varón que le haga sentirse mujer, una mujer deseada."
Cortamos en ese punto la conversación porque entró Lucy. Frank se había ido a buscar a su casa una cama para mi y regresó con ella también en ese instante. También trajo el colchón, la almohada y la ropa de cama. Por aquella noche y las siguientes, instalamos la cama en un rincón del comedor. Cenamos, vimos la tele y después, cada uno, a la cama.

Un verano loco II.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Eng-Spa My girlfriend put me in dress and panties

ENGLISH: My girlfriend put me in dress and panties. She wants to see how I look in them. She told me to look in the mirror, and I told her I look like a male in dress. Then as a joke its to bad I do not have tits like you. Just then she undone the dress and let it fell off. Then she put a bra on me with two fake breasts and put the dress back on me. "Now i look like a girl." Then she ask "Will you wear that just for me when you are home? It just be you and me". I said yes I would love to. Well after three weeks I was wearing my panties and bras all the time. One day I got up and put on my panties and bra. Then I went and put on a dress and went downstairs. "Well what have we here my sissy husband all dress". I said "yes dear" "I feel better wearing these clothes. My I get you some coffee dear. Yes. I went and got her coffee. "Now what are you going to do today?" What ever you want me to do". "Do you want to be the maid today?" I said yes. "Good then lets have coffee and your pill. Then you can start to clean house and do the luandry." Well I did all the house work after five month I become the full house wife. She brought me roses and said: "Here dear, there for you." I thank her. That night in bed I was in a yellow teddy. When she came to bed she open her robe there was a strap-on cock. "To night, dear, I going to make you feel like a girl. First you will learn to suck my cock and then learn how to take it up your pussy ass. Well it was two months and now I am her wife. My cock is lock up and the pills she had me take made me more girly.

SPANISH: Mi novia me vistió con un vestido y bragas. Ella quería ver que aspecto tengo. Me dijo que me mirara en el espejo, y le dije que parecía un hombre vestido con un vestido. Bien, sólo era un chiste malo, porque no tengo tetas como tu. Entonces me dejó caer el vestido hasta los pies y me puso un sujetador con dos pechos falsos.y me subió el vestido de nuevo. "Ahora parezco una chica" Entonces me preguntó: "¿Querrías llevar este vestido solo para mi cuenado estemos en casa? Solo estaremos tu y yo. Contesté que si. Un día me levanté y me puse mis bragas y mi sujetador. Despúés me puse un vestido y bajé las escaleras. Bien, lo que tenemos aquí es mi marido mariquita vestido vestido de arriba a abajo. "Me siento mejor llevando estos vestidos. ¿Quieres un café cariño?" "Si". Me fui y le llevé un café. "¿Qué vas a hacer hoy?" "Lo que quieras que haga." "¿Quieres ser hoy mi criada?" Dice que si. "Bien, tomarás café y esta pastilla. Despues puedes empezar a limpiar la casa y hacer la colada." Biemn, hice todas las tareas del hogar durante cinco meses y me convertí en una ama de casa a tiempo completo. Mi novia me trajo rosas y me dijo: "Las rosas son para ti." Se lo agradecí " Esa noche en la cama yo llevaba un conjunto de ropa interior de color amarillo. Cuando ella vino a la cama anrió su bata y tenía puesto un strap-on. "Esta noche, cariño, te voy a hacer sentir como una chica. Primero, aprenderás a chuparme la polla y después aprenderás a ser fiollado en tu culo-coño." Bien, han pasado dos meses y ahora yo soy su esposa. Mi polla está encerrada con un artilugio de castidad y las píldoras que me ha hecho tomar me han dado un aspecto más femenino.

domingo, 2 de noviembre de 2014

cuckolds links

  1. 1969.
  2. Ace os Spades
  3. A Cheating Husband's Revenge
  4. A Cuckold in Waiting
  5. A Decent Proposal
  6. A Fainting Spell in the Jacuzzi
  7. A Fantasy Finally Fulfilled
  8. A Fantasy Finally Fulfilled - Part 2
  9. African Gangbanged Bride
  10. A Good Husband
  11. A Husband's Proposal
  12. Alaskan Adventure
  13. A lesson for George
  14. An Absolutely True Story
  15. An Education In Cuckoldry
  16. Andrea's Story
  17. Anniversary In Vegas
  18. Anniversary Surprise
  19. Cuckold Club
  20. Drown the Cuckold
  21. The Butt Cuckold (a word docunment opens)
  22. The Giantess Cuckold - (a word docunment opens)
  23. On Becoming a Cuckold and  - look for more chapters at Heather
  24. 6
  25. 7

Mi hermano

La peluqueria donde trabajaba mamá cerró, pero ella no se amilanó y abrió una peluqueria en casa, aprovechando que nuestra casa es grande y con habitaciones amplias. Le compró a la dueña los artilugios que necesitaba y montó su negocio propio en casa. Tenía bastante clientela, ya que cobraba barato y era muy conocida en el barrio.
Era un día caluroso de verano y mis amigas y yo estábamos en mi dormitorio, sin dinero y aburridas. Estábamos viendo videos de youtube cuando vimos unos cuantos de chicas maquillando a chicos. De ahí pasamos a ver vídeos de chicos maquillándose. Una idea se me vino a la cabeza: maquillar a mi hermano Jimmy.
Mi hermano tenía 16 años, y yo 18. La idea causó risitas a mis amigas, Jean y Laura, de mi misma edad. Aprobamos la idea y fui a buscar a mi hermano. La idea le pareció extraña, pero después de hacerse el remolón y de rogar, aceptó, aunque me quedó la idea de que en realidad le gustaba la idea, pero su orgullo masculino le impedía aceptarla a la primera. De hecho, sijo:
Que consté que lo hago porque no tengo nada que hacer y estoy aburrido.
Primero le afeitamos bien rasurado. Después le maquillamos, mientras Jean le grababa con el móvil. La verdad es que mi hermano es bien guapo. Si no tiene éxito con las mujeres es porque es tímido. Muchas amigas mías querían conquistarlo, a pesar de que era más joven que ellas y, en general, a las mujeres nos gustan los hombres un poco más mayores que nosotras.
Bueno, volviendo al tema, a todas nos pareció a poco la diversión de maquillarle. A Laura se le ocurrió la idea de vestirle de mujer.
Pero mi ropa no le viene, dije yo
Pero la mía si. Tu y Jean sois muy delgadas, pero yo tengo un tipo más normal. Estoy segura que mi ropa le vendrá bien. ¿Qué dices, Jimmy?, dijo Laura.
Por probar no se pierde nada.
Nos fuimos las tres a casa de Laura y estuvimos un buen rato discutiendo que ropa elegir. Elegimos varios vestidos, varios shorts, varias minifaldas y un montón de camisetas, camisas de manga corta, etc. Laura quiso poner en la bolsa varias bragas y sujetadores suyos.
Tiene que parecer una mujer de verdad, se justificó.
En ese momento me di cuenta de que la que más estaba disfrutando del juego era Laura. Sólo era un juego, ¿no?
Cuando regresamos, mi hermano estaba mirando vídeos de chicos que se maquillan y de travestis en youtube. No nos oyó entrar de tan concentrado que estaba. Entonces nos dimos cuenta las tres que Jimmy también estaba disfrutando del tema.
¡Vaya! ¡Parece que te gusta el tema!
Enseguida se puso colorado como un tomate.
Laura le mandó que se desnudase. Lo dijo con bastante determinación. Y él empezó a hacerlo. Cuando se quedó en calzoncillos, se quedó parado sin saber que hacer.
He traido bragas para ti. Sácate los calconzillos y ponte este par blanco con un lazo rosa.
Jimmy se quedó paralizado como sin saber que hacer.
Si no vas a hacer lo que te mandamos, te quedas sin vestidos, dijo Laura en voz alta que sonó a amenaza.
Yo pensé que Jimmy se iba a enfadar y volvería a su habitación con sus ropas en las manos, pero de repente me di cuenta de que no conocía bien a mi hermano, que preguntó:
¿Podeis salir un momento de la habitación mientras me pongo las bragas?
No seas imbecil, dijo Laura con una voz mandona y autoritaria que nunca le había escuchado antes. ¿No te das cuenta de que las bragas son semitransparente y se te va a ver la polla lo mismo. Póntelas aquí mismo delante de todas nostras.
Nunca me lo habría esperado, pero mi hermano se quitó los calzoncillos y se puso las bragas. Jean y yo no pudimos evitar unas risitas nerviosas. Nunca pensé verle la polla a mi hermano de adulto.
Pasamos una tarde bonita, haciéndole las piernas y los brazos a mi hermano, pues aunque no es muy peludo, una chica debe tener siempre su piel depilada. También le vestimos y desvestimos varias veces, le cambiamos de bragas, aunque desde el punto de vista práctico, era una cosa inútil, pues siempre le sacamos fotos vestido de mujer. Recordé que mamá tenía un par de pelucas. Cuando fui a pedirselas, estaba despidiendo a su última clienta del día.
¿Para qué quieres las pelucas?
Le hice un resumen muy apresurado. Mamá quería verlo, así que fue a mi dormitorio, donde ya parecía que había demasiada gente. Soltó una gran exclamación al ver a su hijo. Después fue a por las pelucas. Una era negra y la otra pelirroja. Le probó una primero y después la otra.
La pelirroja te queda mejor, hijo, porque tienes la piel muy clara. Estás muy guapo.
Y todos soltamos carcajadas.
¿Te atreverías a salir vestido de mujer a la calle? soltó Laura.
Jimmy quedó dudando un poco y contestó:
En este barrio no, pero en otra parte de la ciudad, si.
Entonces mi madre contestó:
Bueno, chicas, hace mucho tiempo que Mary, Jimmy y yo no nos damos un capricho. Os invito a vosotras dos también. Tomaremos una hamburguesa, unas patatas y un helado en el centro de la ciudad, o en un centro comercial. Jane y Laura, os esperamos aquí en una hora, vestidas muy sexis, bien maquilladas, en plan devora hombres. Os convido a la cena. ¿De acuerdo?
Jane y Laura se fueron entusiasmadas a sus casas. Laura se dejó toda la ropa en casa, cosa que aprovechó Jimmy para preguntarle a mamá consejo sobre que ponerse.
Si, tienes razón hijo, ese vestido de flores no es muy apropiado para salir de noche. Es bonito para ir a dar un paseo por el parque. Yo creo que estos shorts amarillos y esta blusa lila te van a sentar muy bien. Pruébate unos zapatos de tu hermana. Creo que te van a ir bien.
Cuando llegaron Laura y Jane estaban hermosas. Jimmy también estaba magnífico. Salimo las cinco chicas en el coche de mamá. Estacionó en un parking. Salimos caminando, pero Laura agarró a Jimmy por el brazo y soltó bien alto, para que lo oyéramos todas:
Con una chica tan guapa como esta, me parece que me vol a volver lesbiana.
Todas soltamos unas risas.
Aquella noche cambió la vida de Jimmy y Laura. Empezaron a salir juntos, pero como chico y chica. Laura le prestaba ropa a Jimmy y este se la ponía en casa, pero no para salir.
Cuando Jimmy cumplió los 18, se fue a vivir con Laura y su madre, Linda. En ese mismo momento, empezó a vestirse de mujer siempre, tanto dentro como fuera de casa. Como Laura iba a la universidad y Linda trabajaba muchas horas como abogada, Jimmy, que no quiso hacer ningún tipo de estudio universitario, empezó a actuar como mujer y ama de casa. Aprendió a cocinar, limpiaba la casa, lavaba y planchaba la ropa. En fin, hacía todo lo que un ama de casa de antes hacía, excepto los hijos que no tenían.

jueves, 30 de octubre de 2014

Las hijas del pintor

http://www.asstr.org/files/Collections/Old_Joe%27s_Collection/
http://www.asstr.org/files/Collections/Old_Joe%27s_Collection/Femdom/The_Painter%27s_Daughter/
 http://www.asstr.org/files/Collections/Old_Joe%27s_Collection/Femdom/The_Painter%27s_Daughter/Tpd.01

"Si tienes algún problema, Tom, sabes como contactar conmigo," dijo mi esposa mientras la besaba en la mejilla en el hall de salidas del aeropuerto.

"Sube al avión, Margo," disimulaba, "ya soy un chico grande, me las arreglaré sólo."

Le dije adios con la mano conforme ella iba bajandola rampa. Era sábado y ella iba a la casa de su hermana a ayudar con su bebé durante dos semanas.

Había tres cosas buenas sobre su viaje. La primera es que me iba a encerrar en mi guarida para trabajar en el programa que estaba desarrollando. En segundo lugar, contratamos a un pintor, el marido de la mejor amiga de mi esposa en el trabajo, para pintar el resto de la casa mientras los dos estábamos fuera de su camino para no molestar. En tercer lugar, podría organizar micolección de revistas.

Mi esposa y yo siempre hemos tenido una vida sexual saludable, y ya estaba caliente antes de que su avión despegara. De camino a casa paré en un quiosko y compre un par de revistas porno. Margot sabe que compro este tipo de revistas pero prefiere ignorarlo y no hablar del tema. No quiere ni verlas, así que las guardo en un cajón de una cómoda que está en mi estudio, donde ella nunca mira. De hecho, en el reparto de las tareas del hogar, yo limpio mi estudio y ella apenas entra en él. Es algo así como si fuera territorio enemigo.

Ahora tenía dos semanas enteras para disfrutar de este tipo de revistas a placer. Sin embargo, mis gustos habían cambiado un poco. Ahora me gustaban las revistas de hombres vestidos de mujeres y dominación femenina, aunque solo eran un pasatiempo para mi y no pensaba en absoluto llegar a ese extremo.Me encantaba ver hombres vestidos con ropas sexis de mujeres. Nunca había intentado vestirme con la ropa de Margot temiendo en que ella me pillara. Pero ahora que iba a estar solo un par de semanas, pensaba hacerlo por la noche, cuando el pintor se hubiese marchado.

Por otra parte, creía que Margot estaba enamorada de mi por mi autoconfianza y mi determinación como hombre. Pensaba que si le ofrecía mi verdadera personalidad, ella me dejaría.

Margot no se había llevado toda su ropa de verano y sus zapatos, así que podía vestirme con su ropa. Y así lo hice. Disfruté de unas solitarias horas de cross-dressing. Me hice una paja y me acosté con la ropa interior de Margot.

-=o=-

El pintor llegó puntual a las ocho de la mañana del día siguiente. Descargó todos sus útiles en el garaje, ya que había espacio vacío sufienete allí. Empezó a pintar allí mismo, en el garage, pero al poco empezó a sentirse mal, fue al baño, y allí vomitó. Me pidió perdón por ello, porque lo pactado es que pintaría la casa en dos semanas. Si mañana no me encuentro mejor, enviaré a un sustituto. Y se fue.

-=o=-

Al día siguiente, a las ocho en punto, sonó el timbre de la puerta. Miré por la mirilla y vi a una chica joven. Abrí la puerta y vi que era joven, de unos 18-19 años. Era guapa de cara y tenía un buen cuerpo. Llevaba unos pantalones cortos de color rosa, una camisa blanca sin mangas (en realidad le habían cortado las mangas), una gorra rosa y una zapatillas livianas como de tenis. Toda su ropa y las zapatillas estaban manchadas de pintura. La ropa ajustada dejaba transceder un cuerpo adorable con curvas. Me quedé sin habla hasta que ella rompió el silencio:

"Buenos días. Soy Linda, la hija de Bob, el pintor."

Seguía sin saber como reaccionar, hasta que al fin pude decir que yo había contratado a Bob, no a su hija.

"No es cierto. Tenemos una sociedad con la que firmastes el contrato, una sociedad llamada Bob Miller Painter SA. Mira la camioneta que tengo aparcada en la acera. Ves que pone el nombre de la empresa y el logotipo. ¿Te suena ahora de algo? De todos modos, si tiene alguna duda, puede leer su copia del contrato. Pero usted tenía mucha prisa y en el contrato especificó que tenemos dos semanas para pintar la casa. No es costumbre de nuestra firma incumplir los contratos. Somos una empresa muy seria."

Por supuesto que si. Cuando firmamos el contrato, yo estaba pendiente de detalles como el precio, las especificaciones del contrato y otras asuntos, pero no me fijé mucho en el nombre. Pero lo cierto es que Bob había venido el día anterior con la misma camioneta que estaba ahora aparcada frente a mi casa. Así que me hice a un lado y la dejé entrar. Ella llevaba una mochila en la espalda. Entró con aplomo y seguridad, y esa actitud me encantó enseguida. Le dije que su padre había descargado todo en el garaje y que había empezado por allí mismo a pintar. Le indiqué el camino. Cuando llegamos, miró por encima todas sus herramientas y la pintura, se sacó la falda de la camisa de los shorts y se la subió un poco y se hizo un nudo a la altura de sus costillas bajas, Era delgada y se le marcaban un poco las costillas. No llevaba sujetador. Era un día caluroso, por lo que era normal que pretendiera llevar la mayor parte del cuerpo desnudo, pero yo no estaba preparado para ello y me quedé mirándola como un niño que mira un escaparate lleno de golosinas o juguetes. Me pidió levantar la puerta del garage para que entrara un poco de aire fresco. Le dije que podía hacerlo.

"¿Vas a estar todo el día parado mirándome?"

"No, por supuesto que no," dije, y salí de allí humillado. Fui a mi estudio a trabajar pero no podía concentrarme. Apenas pude hacer nada. A mitad mañana fuí al garaje y le pregunté si quería un poco de agua fresca, o un refresco. Ella estaba subida a un tablón de madera sobre un pequeño andamio regulable en altura. Estaba pintando la parte alta de una de las paredes.

"Mejor una cerveza fresca, si tienes."

"Por supuesto. Enseguida vengo."

Volví con dos cervezas y le di una a ella. Ella no bajó del andamio, simplemente se sentó en él. Por ello, su cabeza quedaba por arriba de la mía. Abrimos cada uno su lata y bebimos un trago. Era el momento de hablar de algo, que es lo que había pretendido con la invitación.

"Conozco el nombre de tu padre, pero no el tuyo."

"Yo si conozco el tuyo, por el contrato. Te llamas Michael."

"En confianza, llamamé Mike."

"Bien, Mike. Mi nombre es Linda."

Vino un embarazoso silencio de unos segundos. Para romper el hielo, ella dijo:

"Mike, ya sabes a que me dedico, pero yo no sé a que te dedicas tu."

"Soy programador. Estoy escribiendo un programa. Yo también tengo mis plazos que cumplir, Además me he comprometido con dos programas más, así que decidimos mi esposa y yo contratar a un pintor. Ella estará fuera durante dos semanas así que decidimos que sería mejor pintar en este plazo. Ya sabes como sois las mujeres, os gusta el orden y la limpieza."

"A mi no me incluyas en ese tipo de mujeres. Ser pintor y ser una maniática de la limpieza es un poco contradictorio."

Dimos por concluida la charla, cogí las dos latas de cerveza y me las llevé a la cocina y las tiré al basurero. Volví a mi despacho.

Al mediodía cociné algo para mi. Cuando estaba comiendo vi que ella estaba sentada en un murete de nuestra casa comiendo un sandwich. Le saludé con la mano y ella me devolvió el gesto. Después de fregar los platos, fui al garaje y no estaba allí. Miré en el cuarto de la lavadora y vi que allí estaban los pantalones cortos de color rosa, su camisa blanca y su gorra. También vi la bolsa que llevaba cuando vino abierta y vacía. Seguramente había traido ropa para salir. Pensé que se había ido a casa de su novio o algo así. Tuve la idea más loca de mi vida. Salí a mirar la camioneta y no estaba allí. Fuí a la alcoba y me desnudé y me puse bragas y sostenes de Margot. Volví al cuarto de la lavadora y, sin pensarlo, me vestí con su ropa. Yo soy de contextura delgado y, aunque su pantalón rosa me venía un poco justo, escondiendo la tripa me lo pude poner. Tambiém me puse su camisa blanca con el nudo por debajo de mi pecho.

Fui a mi estudio y cogí mis revistas. Fue al salón, miré las revistas de dominación femenina y me hice una paja. Como la noche anterior me había acostado tarde y había madrugado ese día, al hacerme la paja me relajé, me solté el botón de pantalón que no me dejaba respirar y me quedé dormido en el sofá. Esa fue mi gran equivocación.

Un tiempo más tarde oi que alguien me llamaba por mi nombre: "Mike, Mike". Me desperté y allí estaba Linda, mirándome con cara de asombro. Me miré y vi que estaba vestido con las ropas suyas de pintor. Obviamente había enrado por la puerta del garaje que yo había dejado abierta.

Me levanté aterrorizado y sin saber que decir, pero ella si que tenía algo que decir.

"Me parece que mi pantalón te viene un poco apretado, ¿no?"

"Perdona, disculpa, pero no me importa que te vistas de mujer. Al parecer hay algunos hombres que les gusta. Y yo no me opongo," dijo con una amplia sonrisa. No sé porqué pero allí mismo, delante de ella, me quité su short y su camisa y me quedé vestido con la ropa interior de mi mujer. Ella se acercó a mi y tocó la tela de las bragas y del sujetador por el borde, evitando el contacto muy intimo entre sus manos y mi cuerpo. Las bragas y el sujetador eran semitransparentes y muy ajustadas, por lo que se veía mi polla, que estaba poniéndose dura otra vez.

"Tu mujer usa ropa interior muy fina y muy cara. Me gusta."

Metió su mano derecha en las bragas y sacó mi polla, que ya estaba toda dura. Era la cuarta paja en tres días, así que me costó eyacular, pero cuando lo hice, cayó todo sobre la mesita de centro.


martes, 28 de octubre de 2014

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